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La economía de Milei en números: qué sectores crecen y cuáles quedan atrás

 

Recesión, rebote y nueva desaceleración

Durante 2024 la economía cayó aproximadamente 1,3%. En 2025 rebotó con fuerza y creció 4,4 por ciento. La recuperación existió y fue significativa, aunque parte del crecimiento se explicó por el bajo punto de comparación dejado por la recesión anterior y por la normalización de determinados sectores.  En 2026 comenzaron a aparecer señales menos favorables. Durante el segundo trimestre el PBI todavía estaba 2% por encima del mismo período del año anterior, pero cayó 0,6 por ciento respecto del trimestre previo.

La secuencia económica de la gestión podría resumirse, hasta ahora, de esta manera: recesión en 2024, fuerte rebote en 2025 -en comparación con el bajo piso del año anterior- y una pérdida de dinamismo durante 2026 que orilla la recesión. 

Dos economías dentro del mismo país

El contraste se vuelve más evidente cuando se observa qué sectores crecen y cuáles retroceden.

Durante 2025 la intermediación financiera creció nada menos que 24,7 por ciento. La minería avanzó 8 por ciento, el agro 6,2 y la construcción 4,3. La industria manufacturera, en cambio, apenas creció 0,8 por ciento en todo el año. En 2026 la divergencia se profundizó.

La minería siguió avanzando, la producción petrolera alcanzó niveles récord. Las exportaciones crecieron con fuerza. Del otro lado, la industria volvió a terreno negativo y la construcción perdió dinamismo.

La utilización de la capacidad instalada industrial se mantuvo apenas por encima del 58%: en términos simples, cerca de cuatro de cada diez máquinas potencialmente disponibles permanecían sin utilizar. El consumo masivo también mostró una fuerte caída

El regreso del carry trade

Durante diferentes etapas de la administración Milei coincidieron tres condiciones que favorecieron estas operaciones: tasas en pesos relativamente elevadas, estabilidad cambiaria y expectativas de que el Gobierno evitaría una devaluación. 

La estrategia del Carry trade continuó siendo rentable durante buena parte de 2026. Distintos operadores estimaron retornos cercanos al 20% en dólares en determinados tramos del año. Son rendimientos extraordinarios para estándares internacionales que en torno al 6% se consideran sumamente exitosos.

Pero el carry trade no debe confundirse con inversión extranjera directa. Estos capitales vienen al país a obtener renta financiera y luego se van cuando las condiciones no son favorables.

Inversión directa extranjera

Los números no son para nada buenos. Se da la paradoja de que durante (2012-2015) un gobierno considerado anti mercado la inversión extranjera directa promediaba alrededor de US$14.300 millones anuales. En 2024, ya bajo Milei, un gobierno pro-mercado que presume el cumplimiento de todas las recetas del moribundo consenso de Washington, los flujos rondaron los US$11.000 millones. 

En 2025  las inversiones extranjeras se desplomaron a poco más de US$3.000 millones netos. El primer trimestre de 2026 mostró una recuperación, con US$1.794 millones, concentrados fundamentalmente en minería y actividades financieras.

Apertura importadora y presión sobre la industria

Durante 2025 las importaciones crecieron casi 25%. La eliminación de restricciones, la normalización progresiva del acceso a divisas y un tipo de cambio que durante determinados períodos abarató relativamente los productos extranjeros modificaron las condiciones de competencia. La mayor exposición a productos extranjeros modificó sustancialmente el mapa industrial.

Otra paradoja acontece: el gobierno de Milei se presenta como el correlato de Trump en Argentina. Sin embargo, en políticas económicas en general y en materia de restricciones arancelarias en particular, la política de Trump es exactamente opuesta a la de Milei. 
Trump impone aranceles a las importaciones para promover la producción local y cuidar el empleo norteamericano, Milei hace exactamente lo contrario. El mundo parece virar hacia el proteccionismo, la apertura hacia la globalización de Milei parece ir a contrapelo del devenir.

FATE cerró su planta de neumáticos de San Fernando, con alrededor de 920 trabajadores afectados. Whirlpool dejó de fabricar en Pilar. Electrolux discontinuó producción local en Rosario. El grupo Dass cerró establecimientos vinculados al calzado. Petroquímica Río Tercero dejó de producir TDI, un insumo químico que hasta entonces sólo se fabricaba allí dentro de América Latina.

Menos empresas y menos empleo asalariado

Entre 2024 y 2025 se registraron aproximadamente 127.600 aperturas de empresas empleadoras y casi 154.800 cierres. El saldo fue negativo en más de 27.000 unidades. Desde noviembre de 2023, el universo de unidades empleadoras se redujo en alrededor de 32.000.

El empleo formal comparando el SIPA, desde noviembre de 2023 hasta mediados de 2026 se perdieron alrededor de 354.000 puestos asalariados registrados, mientras aumentó la cantidad de monotributistas. El empleo precarizado encuentra su figura fiscal en el monotributo. El trabajo perdió en cantidad y en calidad.

El desafío que enfrenta Milei

No es solamente cuánto crece el PBI. Es qué actividades explican ese crecimiento, cuántos puestos de trabajo generan, qué empresas sobreviven y cuánto valor agregado queda dentro del país.

Porque una economía puede crecer y, al mismo tiempo, volverse menos industrial, menos intensiva en empleo y más concentrada en actividades extractivas, exportadoras y financieras.

El verdadero examen que enfrenta Milei de cara a las elecciones venideras, será comprobar si ese orden puede traducirse en inversión productiva, creación de empresas, recuperación industrial, salarios sostenibles y empleo formal. Porque una economía puede estabilizarse sin desarrollarse. Puede, incluso, ofrecer ganancias extraordinarias a quienes colocan capital en determinados activos rentables, mientras el promedio general de la economía entra en recesión.

La pregunta ya no es solamente cuánto baja la inflación o cuánto vale el dólar. Es quiénes crecen, quiénes quedan atrás y qué economía quedará en pie cuando termine el mandato.